Anunciación


Hasta tu vientre baja
lo bendito del vuelo y de la nube.
Y reposa en tus ojos
la luz que se deshoja
tibiamente,
que te rinde las alas
fabricadas de viento y de murmullo.
Ya desnuda de sombra,
aun mojadas de sueños tus dos manos,
se derrama su aliento por tu sangre
que se mece de vida y de promesa.
Como un licor te escuece
dulcemente
por la bailable cuna de tu cuerpo.
Y en tu boca se alumbra
relámpago de risa y de querencia.
Que por tu adentro crece
un tiempo vivo que se enhebra
en la labor de carne y de esperanza.

BG
Me lo ha dedicado un amigo poeta al que admiro

MIS NIÑAS

MIS NIÑAS

Mi música

miércoles, 5 de marzo de 2008

Feliz en el mar

Inclinado en las tardes tiro mis tristes redes
a tus ojos oceánicos.

Allí se estira y arde en la más alta hoguera
mi soledad que da vueltas los brazos como un náufrago.

Hago rojas señales sobre tus ojos ausentes
que olean como el mar a la orilla de un faro.

Sólo guardas tinieblas, hembra distante y mía,
de tu mirada emerge a veces la costa del espanto.

Inclinado en las tardes echo mis tristes redes
a ese mar que sacude tus ojos oceánicos.

Los pájaros nocturnos picotean las primeras estrellas
que centellean como mi alma cuando te amo.

Galopa la noche en su yegua sombría
desparramando espigas azules sobre el campo.
Pablo Neruda