Anunciación


Hasta tu vientre baja
lo bendito del vuelo y de la nube.
Y reposa en tus ojos
la luz que se deshoja
tibiamente,
que te rinde las alas
fabricadas de viento y de murmullo.
Ya desnuda de sombra,
aun mojadas de sueños tus dos manos,
se derrama su aliento por tu sangre
que se mece de vida y de promesa.
Como un licor te escuece
dulcemente
por la bailable cuna de tu cuerpo.
Y en tu boca se alumbra
relámpago de risa y de querencia.
Que por tu adentro crece
un tiempo vivo que se enhebra
en la labor de carne y de esperanza.

BG
Me lo ha dedicado un amigo poeta al que admiro

MIS NIÑAS

MIS NIÑAS

Mi música

miércoles, 28 de mayo de 2008

Guerrilla


Hoy, casi medio siglo, 48

6 comentarios:

Neander dijo...

muchas felicidades, besos...te gano!

Anónimo dijo...

Cuadro de la niña con mantilla.

Es difícil expresar una opinión. Veo una intimidad, concentración hacia un sentimiento que va más allá de los detalles del cuadro, de la manera como aparece representada la niña. El hecho de que no mire hacia los que miramos el cuadro crea como una sensación de contemplación clandestina en los que observamos. Y sin embargo dentro hay soledad, a pesar del traje que adivino festivo, especial, hay soledad al presentarse solo el rostro, y solo una parte, y mirando como para adentro, en un gesto pensativo. Luego, el fondo. No es nada preciso, solo un contraste de luz y de una mancha de color, cambiante en sus matices, en su luz, que tampoco parece significar nada: ni un paisaje, ni un referente externo. Entonces es todo la mirada, la delicadeza de los labios, con esa mota de luz, el misterio de no saber qué pasa, a dónde se encamina el personaje, dónde está la fiesta o la ocasión para ese traje. No es propiamente un retrato, es un intento de fijar en la expresión el momento de pensamiento, de intimidad, frente a la forma como el atuendo llama a lo exterior, al festejo, la compañía, los sentimientos prefijados para la ocasión. Y es ese el contraste, entre el rostro casi ocultado por su tocado y esa forma de buscar en un lugar imposible, fuera del cuadro, como pensando, mirando a ninguna parte.

Entonces quizá es que no es un retrato, o no solo un retrato. Hay un intento de mirar a la persona por dentro, en su interior. Luego está la técnica pictórica, el detalle de cuestiones en los que no sé entrar, porque no entiendo nada de pintura. Agrandando la imagen, mirando el detalle en el que ya solo se ven las manchas y no las formas, en que se ven las pinceladas sin referirlas a lo que representan, se distingue todo el esfuerzo en obtener la sensación, el engaño de la pintura. El fabricar sensaciones en los ojos a partir de manchas que observadas de cerca son un caos, una anarquía total, absurda. Eso siempre me ha parecido admirable, una especie de magia.

Es como si quisieras atrapar al personaje pero a la vez dejarlo libre dentro del cuadro, no capturarlo todo, no absorber toda su intimidad, sino sugerir que ves, que miras, pero que respetas. No hay esa crueldad de un Goya o esa maestría de un Velázquez para poner en evidencia la persona entera a través del rostro. Tú solo escoges un fragmento de la realidad, un detalle, dejas un fondo inexpresivo. Y buscas que todos entendamos la sensibilidad que sugieres sin agotarla ni hacerla demasiado explícita. Como si temieras llegar demasiado lejos, como si necesitaras solo mirar pero no desbordar todo el sentimiento, no agotar la hondura del retrato.

Creo que estás buscando, que es una búsqueda incansable. Y que no se me ocurre nada más. Sino que me gusta y me admira lo que puedes conseguir expresar, lo que has hallado hasta ahora.
B.

Pablo dijo...

Bueno estoy encantado con tu página.. Las cosas de la vida el cómo llegué aquí
Me da vergüenza que digas que escribo bien leyendo como leo los blog que hay.
Pero no entiendo que a ti te de vergüenza exponer eso que haces tan bien y que des explicaciones sobre tu autodidactismo (¿se dirá así?)
Te he visto los cuadros con estos ojos, miopes, y vacíos de educación plástica, sólo me ha arropado de lo que nos cubrimos la gente corriente que mira un cuadro; la curiosidad y el asombro y de verdad que me he asombrado esa curiosidad que tienes por diversas técnicas, y temáticas.
No soy un experto pero hay vida y sentimientos.
Sólo un pero hay texto que no casan con lo que trazas, hay tanteos pero a veces se pierden, mejor lo pierdo yo.
Muy interesante tu pagina pasaré mas a menudo por ella
Es curiosa la forma de conocernos verdad?
Todo ha partido de una tonta confusión mía. Pero me ha gustado esa confusión
¿eres andaluza?

petitapetitesa dijo...

El cuadro se llama guerrilla, pero con tu permiso te diré, que me evoca historias
fantásticas de las “Mil y una noches”

48 me parece un numero estupendo, y no se porque las mujeres estamos tan obsesionadas y estigmatizadas con ese rollo de la edad, conozco mujeres de 60 años fantásticas que dejarían a la altura del betún a muchas jovencitas bellezones.
Y si el corte ingles y firmas de belleza múltiples no se dan cuenta, ellos se lo pierden.

Besos (pintados) ( mi cumpleaños fue el 25 de mayo, y creo que nos llamamos casi igual)

ybris dijo...

Han pasado ya dos meses desde la publicación de esta entrada, pero no quiero dejar de agradecer tu visita a mi blog ni de mostrarte mi admiración por la belleza de tus cuadros.
Y de felicitarte también por tu espléndida juventud.
Si no fuera porque la edad es una ardua conquista te diría eso de: "quién pillara esos años".

Besos.

MAMI dijo...

Madre mia, Neander, B, Pablo, Petitapetitesa e Ybris, por Dios, no me lo puedo creer, todos los que más admiro, que honor para mí, esto es increible. No se como explicar lo que siento en éste momento, pero os aseguro que hoy voy a estar con una moral por el cielo.
Parece que el 48 de mi cumple es un numero que no es tan alto como me parecía, ojala fuera verdad, pero que me quiten lo bailao. ¿No creeis?
Ybris te digo, que quien pillara esa cabecita que tienes, con esa forma de contar las cosas, con esas experiencias tan enriquecedoras, con esos sentimientos tan bonitos. Me encantas eres genial.
Un beso agradecidisimo a todos ustedes, me encantais.
Con le he dicho al Doctor Vitamore, soy adicta a vuestros blogs, pero lo peor, es que no quiero desengancharme.