Anunciación


Hasta tu vientre baja
lo bendito del vuelo y de la nube.
Y reposa en tus ojos
la luz que se deshoja
tibiamente,
que te rinde las alas
fabricadas de viento y de murmullo.
Ya desnuda de sombra,
aun mojadas de sueños tus dos manos,
se derrama su aliento por tu sangre
que se mece de vida y de promesa.
Como un licor te escuece
dulcemente
por la bailable cuna de tu cuerpo.
Y en tu boca se alumbra
relámpago de risa y de querencia.
Que por tu adentro crece
un tiempo vivo que se enhebra
en la labor de carne y de esperanza.

BG
Me lo ha dedicado un amigo poeta al que admiro

MIS NIÑAS

MIS NIÑAS

Mi música

jueves, 27 de marzo de 2008

Alas abiertas




Alas abiertas con sabor a encinas,
a vientos con frescor de madrugadas,
a serenas románticas colinas
de sutiles fragancias impregnadas.


Alas abiertas para amar con brío,
con pasión, con ahínco y con vehemencia,
como si fuese amar un desafío
y se jugase en ello la existencia.


Alas abiertas al sentir diario
que produce la vida cotidiana
cuando el vivir se vuelve rutinario
siempre a la espera de un mejor mañana.


Aunque haya que soñar regularmente
dejando resbalar la fantasía
para no sumergirse en el relente
y en la inquietud de la melancolía.


Alas abiertas para el verso amigo
compañero sensible y confidente,
de tantas penas paternal abrigo.
de tantos ruegos fraternal oyente.

martes, 18 de marzo de 2008

Agarrado al viento


Tanto luchar, para quedarme solo
ante el atardecer y la impotencia;
mis pobre manos arrancar quisieron
haces de luz con sus escasas fuerzas.
Reclamaron ayuda de la brisa
para apartar las nubes cenicientas
que ocultaban la luz que se expandía
por otros horizontes con largueza.
Cuando a mis manos le salieron llagas
de arañar entre sueños las quimeras,
tan sólo restañaban sus heridas
cuatro palabras que quedaban viejas;
Paciencia, comprensión, fe y esperanza;
entretando fundida en las tinieblas
se va apagando la ilusión, lo mismo
que se apagan al alba las estrellas.
Julián Martín

martes, 11 de marzo de 2008

Amar a un ser humano

Amar a un ser humano es:
Aceptar la oportunidad de conocerlo verdaderamente y disfrutar de la aventura de explorar y descubrir lo que guarda más allá de sus máscaras y sus defensas.
Contemplar con ternura sus más profundos sentimientos, sus temores, sus carencias, sus esperanzas y alegrías, su dolor y sus anhelos.
Es comprender que detrás de su careta y su coraza, se encuentra un corazón sensible y solitario, hambriento de una mano amiga, sediento de una sonrisa sincera en la que pueda sentirse en casa
Es reconocer, con respetuosa compasión, que la desarmonía y el caos en los que a veces vive son el producto de su ignorancia y su inconsciencia,
y darte cuenta de que en ocasiones se siente tan vacío y carente de sentido, que no puede confiar ni en si mismo.
Es descubrir y honrar, por encima de cualquier apariencia, su verdadera identidad, y apreciar honestamente su infinita grandeza como una expresión única e irrepetible de la Vida.

lunes, 10 de marzo de 2008

A pesar de todo

SONRIO...

Aunque la vida me golpee, aunque no todos los amaneceres sean hermosos, aunque se me cierren las puertas. Sonrío…

SUEÑO…

Porque soñar no cuesta nada y alivia mi pensamiento, porque quizás mi sueño pueda cumplirse, porque soñar me hace feliz.

LLORO…

Porque llorar purifica mi alma y alivia mi corazón, porque mi angustia decrece, aunque sólo sea un poco, porque cada lágrima es un propósito de mejorar mi existencia.

AMO…

Porque amar es vivir, porque si amo, quizás reciba amor, porque prefiero amar y sufrir, que sufrir por no haber amado nunca.

COMPARTO…

Porque al compartir crezco, porque mis penas, compartidas, disminuyen, mis alegrías se duplican.

¡¡¡Sonrío, sueño, lloro, amo, comparto, vivo.!!!

Y por esto cada día doy gracias a Dios que me da un día más…

A PESAR DE TODO

miércoles, 5 de marzo de 2008

Feliz en el mar

Inclinado en las tardes tiro mis tristes redes
a tus ojos oceánicos.

Allí se estira y arde en la más alta hoguera
mi soledad que da vueltas los brazos como un náufrago.

Hago rojas señales sobre tus ojos ausentes
que olean como el mar a la orilla de un faro.

Sólo guardas tinieblas, hembra distante y mía,
de tu mirada emerge a veces la costa del espanto.

Inclinado en las tardes echo mis tristes redes
a ese mar que sacude tus ojos oceánicos.

Los pájaros nocturnos picotean las primeras estrellas
que centellean como mi alma cuando te amo.

Galopa la noche en su yegua sombría
desparramando espigas azules sobre el campo.
Pablo Neruda